Beni, Bolivia. – Representantes de siete comunidades del pueblo indígena Tsimane, asentadas cerca del río Maniqui, participaron los días 14 y 15 de octubre en un taller de Fortalecimiento Organizacional. La actividad, tuvo como eje central el reconocimiento de la relación con la Madre Tierra y reunió a hombres y mujeres de las comunidades de Manguitos, Limoncito, Puerto Méndez, Nápoles, San Ramón y Maralito.


Esta actividad es el fruto de la propuesta inicial de conversión ecológica aplicada en el territorio amazónico que cuenta con el apoyo del Área de Evangelización de la Conferencia Episcopal Boliviana, asumida por las hermanas Lauritas que realizan su misión en San Borja, Beni, ha decantado en un proceso de formación concreta que prevé tener más sesiones de acompañamiento a estas comunidades. Asimismo, el evento sirvió para validar la guía de fortalecimiento organizacional elaborada por REPAM Bolivia, específicamente para la realidad del pueblo Tsimane.


El encuentro fue facilitado por Iris Baptista, del Programa Urbano de UNITAS ; Karina García, del Centro de Investigación Zona de Aprendizaje la Universidad Católica Boliviana (UCB); y Willy Llanque, de la Red Eclesial Panamazónica en Bolivia -REPAM Bolivia. La metodología aplicada se basó en dicha guía, con el enfoque «Ver – Juzgar – Actuar» adaptado a un proceso de «Reconocer – Dialogar – Decidir – Actuar», con el objetivo de que las propias comunidades identifiquen sus capacidades, fortalezcan sus mecanismos de decisión y defiendan colectivamente su territorio.

Durante la segunda jornada, el evento contó con la visita de Monseñor Eugenio Coter, Administrador Apostólico de Reyes. En su intervención, Coter llamó a los participantes a fortalecer su organización y a mantenerse unidos frente a las amenazas externas, «Quien no los ama buscará a la persona más débil para romper su unidad, por eso organizarse les da fuerza…», mencionó el obispo, animando a los presentes. Como símbolo de esa unidad, los participantes entonaron el canto «Alabaré a mi Señor» en español y en idioma Tsimane.

La actividad incluyó una visita de intercambio de experiencias a la comunidad San Antonio, donde hace diez años se inició una experiencia de producción de cacao con el apoyo de Cáritas Reyes la característica principal fue que compartieron sus experiencias en idioma tsimane. Los participantes compartieron y conocieron de cerca los resultados exitosos de este sistema agroforestal.

El taller concluyó con la elaboración de compromisos comunitarios orientados a mejorar la comunicación interna, la transparencia, la participación intergeneracional y la planificación de acciones colectivas. Cabe destacar que los participantes serán certificados por las instituciones facilitadoras, con estas iniciativas, las comunidades Tsimane del Rio Maniqui avanzan en la construcción de una organización fuerte, basada en su identidad cultural y en el cuidado de su territorio, destacando el potencial de los jóvenes y las mujeres de las comunidades para impulsar proyectos productivos sostenibles











